Sónia Reis jugó en la máxima división del baloncesto español, disputó competiciones internacionales tanto con sus clubes como con su selección nacional y ha recalado en Tenerife donde se está convirtiendo en entrenadora de baloncesto.

 

Sónia Reis, exjugadora profesional, jugaste en España en el Ros Casares, un club que marcó una etapa del baloncesto femenino en este país. ¿Cómo recuerdas el baloncesto femenino español cuando jugabas? ¿Crees que hemos vivido un crecimiento y una revalorización del mismo?

Yo suelo decir que tuve la oportunidad de vivir tiempos de oro del baloncesto en España. Las mejores estrellas del baloncesto jugaban en España, Maya Moore, Lauren Jackson, Katie Douglas, Amaya Valdemoro, y podría seguir nombrando a muchas más que tuve el placer de jugar con y contra ellas. Así que para mí el tiempo que jugué fue un desafío constante como atleta, aprendiendo y mejorando constantemente a nivel técnico-táctico. Como persona crecí mucho y descubrí que en un equipo nadie es imprescindible y todos podemos aportar algo, aunque juegues con la mejor jugadora del mundo, en uno de los mejores equipos de Europa, la solidaridad, la amistad, la comprensión, el respeto y la diversión son importantes y fortalecen cualquier equipo y no deben faltar nunca, es indiferente la competición que sea. Con todo esto, mis recuerdos son las mejores posibles, no hay nada más que eche de menos que esos tiempos.

En relación a su crecimiento y valorización yo creo que con la presencia de tantas atletas de referencia tanto extranjeras como españolas, el baloncesto femenino ganó una imagen de competitividad, calidad y desarrollo valorizándose muchísimo en esos tiempos. La Selección femenina siempre estuvo y está entre las mejores del mundo, sirviendo de ejemplo a las jugadoras de formación, para el continuo crecimiento y revalorización de esta modalidad y del futuro de la competición. Todos estos factores y otros, contribuyeron para los momentos de oro de la competición y del baloncesto femenino español. Pero también es verdad que con la crisis que sufrió España, el baloncesto femenino sofrió muchas pérdidas, desde equipos que dejaron de competir a este nivel a atletas españolas o extranjeras que dejaron la liga española, sufriendo una perdida en el nivel de competitividad de excelencia (a mi ver) y hay quien diga que también se perdió calidad a nivel de técnica y de táctica de las jugadoras. Pero como la fantástica liga que es, y gracias al apoyo al deporte femenino que existe en España (en algunas comunidades autónomas,  conozco un poquito más sobre lo que pasa en la península que en las islas) la liga se vuelve a recuperar de esas “perdidas” y se re-revaloriza nuevamente.

 

Como internacional con Portugal y en Euroliga con el Ros viviste citas internacionales, ¿son especiales las competiciones de carácter internacional?

Yo creo que estas competiciones son el sueño de todos los atletas que quieren ser profesionales y competir al más alto nivel. Son un desafío, son excitantes y te hacen mejor. Para mí era como mi alimento para seguir trabajando y ser mejor.

 

 

Cadi La Seu, Breogán, Ros Casares, Badajoz, UniGirona… el baloncesto te ha hecho recorrer el territorio español pero, ¿cómo acabaste en Tenerife?

Después de la lesión en el Ros Casares, jugué una temporada más en España y como la rodilla ya no respondía como antes, volví a Portugal para terminar la carrera universitaria y jugar ahí. En el último año de universidad tenía que hacer prácticas, un hotel en el sur de Tenerife aceptó mi solicitud de prácticas y vine para hacerlas por 3 meses, pero antes de terminar las prácticas me ofrecieron trabajo y aquí estoy desde hace casi 2 años y encantada.

 

Te encuentras inmersa en el curso de entrenadora de Nivel I, ¿era algo que siempre tuviste en mente? ¿Cómo quieres enfocar esta nueva etapa deportiva?

La verdad es que sí, llevo años diciendo que cuando dejase de jugar seria entrenadora y cuando se me mete algo en la cabeza, lo hago. Y ahora que estoy en ello estoy motivada, con muchas ganas. Sé que tengo mucho conocimiento en mí y sé que tengo todavía un mundo que aprender y recorrer, pero más que nada quiero pasar mis conocimientos actuales y los que vaya obteniendo para ayudar a las atletas adorar este deporte, como mis entrenadores lo hicieron a mí.

 

Muchas jugadoras y exjugadoras hablan del baloncesto como una forma de vida, como una filosofía que aúna constancia y esfuerzo. ¿es tu caso? ¿el baloncesto ha condicionado tu vida?

Yo no diría que ha condicionado mi vida, yo tuve que escoger en mi vida, cuando el baloncesto pasó a ser parte predomínate en mi vida. Yo era muy reglada, no bebía y salía de fiesta muy rara vez. Cuidaba mucho mi alimentación y dedicaba muchas horas a entrenar incluso en mis días libres, pasaba meses sin ir casa y cuando iba era por poco tempo porque había después de las temporadas siempre la selección. Yo salí de casa para entrenar y jugar lejos a los 16, así que claramente no tuve una adolescencia como mis amigos no atletas, pero sigo diciendo que fue una decisión mía, así que era solamente mi estilo de vida, por lo menos es lo que piensas hasta que te pasa algo como lo que me pasó un día… Al final de cada temporada en que estas lejos de casa finalmente llega el momento de regresar, y en uno de esos momentos, yo llego a casa llena de ganas y alegría por ver a mis padres, pero al ver a mi padre empecé a llorar. Mi madre y mi padre me miraban porque nunca había pasado, hasta que mi madre me preguntó porque estaba llorando… A lo que yo contesté que el tiempo había pasado y yo no me había dado cuenta. Mi padre tenía el pelo y la barba blanca y yo no sabía cuándo eso había pasado, los años pasaron y yo siempre fuera de casa, no me había dado cuenta de ese cambio en él. Es difícil decir que te condicionó la vida, cuando haces algo que te encanta y te dedicas en cuerpo y alma, pero si es verdad que después te das cuenta que el baloncesto te dio muchas cosas pero también te privó de otras.

 

En septiembre se disputa en Tenerife la Copa del Mundo de Baloncesto, una cita con las mejores jugadoras internacionales. ¿Qué esperas que traiga consigo? 

Ver jugadoras que conozco y respeto

Bueno hay una cosa con la que me estoy encontrando aquí en la isla, es que el baloncesto femenino sufre una gran limitación a varios niveles, faltas de atletas, falta de equipos, falta de recursos, falta de motivación de las atletas, falta de apoyo de los padres de las atletas, entre otras cosas que seguramente no sé, porque todavía soy novata por aquí. Así que, honestamente lo que espero que la Copa del Mundo traiga para la isla es visibilidad al baloncesto femenino que permita cambiar mentalidades de forma que se apoye más el baloncesto femenino en la isla y se ponga en valor el abordaje al baloncesto femenino apostando por la formación y su continuidad, creando la posibilidad de hacer más equipos femeninos y motivando a las niñas a jugar y a disfrutar de esta gran modalidad. Que sea esta competición el combustible que arranca el motor que podrá cambiar mentalidades en los clubes, en los padres y en las propias niñas y fomentar el desenrollo del baloncesto femenino.

Por ultimo, espero que sea un gran espectáculo para las atletas que participan en la competición y para los que van a verlo.

 

Ahora que eres entrenadora, ¿quieres recomendar a jugadores y jugadoras de formación alguna jugadora de la Copa del Mundo que deban seguir con especial atención?

Es difícil para mí recomendar alguna jugadora, pero diría Laia Palau, por ser una jugadora con experiencia que vive intensamente los partidos, en campo o en el banquillo siempre está aplaudiendo, animando, gritando y celebrando, Sancho Lyttle puede ser una buena jugadora a seguir ya que es una potencia física, pocas jugadoras en la selección son tan físicas como ella y ya que dicen que las chicas no son muy físicas, tenemos a Sancho para probar que no es así. Otra atleta tal vez, sería Silvia Domínguez, para que las chicas y padres vean que el baloncesto no es solo para las grandes.

En realidad habrá tantas buenas atletas que cada jugadora de formación terminará encontrando una con quien más se identifica, por su estilo de juego, por su característica física o por el motivo que sea.

 

Fotografía extraída de https://puertatras.wordpress.com/2011/01/29/cuestioning-con-sonia-reis/